20 de septiembre de 2012

Para ti puede que no fuera una persona especial, puede que fuera homólogo a un millón, que no pensaras que la heterogenidad era para mi una especialidad, pero sabes que al conocerme cambiaste de idea. Y poco a poco fuimos instaurando nuestra historia y ahora nos necesitamos el uno al otro, yo soy tu único y tú eres mi única. Seguramente cada noche que pasaras conmigo harías que durmieran más tranquilos mis labios y las palmas de mis manos, seguramente tan fuerte como yo he soñado contigo nadie ha soñado, seguramente que no hay peor condena que el echarte de menos tanto. Ahora, es el momento, ahora no quiero estar sin ti, los días sin ti son precipicios y no hay manera de escapar. Estoy atrapado en ti y no quiero encontrar la salida, quiero perderme todos y cada uno de los días de mi vida en ti. A veces tengo nostalgia de romperme la cabeza en como sorprenderte de nuevo, como sacarte una gran sonrisa. ¿Pero sabes qué? Eso tiene su aspecto lucrativo, porque si yo consigo sacarte una gran sonrisa, yo por un momento soy la persona más feliz de este mundo. Puedo intentar hacerte una idea de lo que siento por ti en palabras, pero, te aseguro que aún así no tendrás un atisbo de lo que te hablo, los infinitos a veces, se quedan cortos. Todos los días puedo tener recaídas pero, nunca se me olvidará que no puedo parar de echarte de menos y además he soñado tanto contigo, que hasta mi almohada se ha enamorado de ti.

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